|

Volver a página principal
Metodología MAD
















Santuario Schoenstatt

Link Estudiantes


JEFATURA
4º H
Otros
OSO PANDA
PAXY
COMUNICARSE
Correo:
moduloreligion@yahoo.es
Fono:
(2) 314 70 62
2. Entre
a su correo:

|

Textos escolares:
Módulos de Religión
"Amor de Dios" 2012
ENCUENTRO
CON LOS
REPRESENTANTES
DEL CONSEJO
DE LA
"IGLESIA
EVANGÉLICA
EN ALEMANIA"
DISCURSO DEL
SANTO PADRE
BENEDICTO
XVI
Antiguo
convento
agustino de
Erfurt
Viernes 23
de
septiembre
de 2011
Distinguidos
Señores y
Señoras:
|
Fiesta
de
la
que
obtenemos
con
la
fe
común |
Al
tomar
la
palabra,
quisiera
ante
todo
dar
gracias
de
corazón
por
tener
esta
ocasión
de
encontrarnos
aquí.
Mi
particular
gratitud
a
usted,
querido
hermano
presidente
Schneider
que
me
ha
dado
la
bienvenida
y me
ha
acogido
con
sus
palabras
en
medio
de
ustedes.
Usted
ha
abierto
su
corazón,
ha
expresado
abiertamente
la
fe
verdaderamente
común,
el
deseo
de
unidad.
Y
nosotros
estamos
alegres,
porque
considero
que
esta
asamblea,
nuestros
encuentros,
vengan
celebrados
también
como
la
fiesta
de
la
que
obtenemos
con
la
fe
común.
Quisiera
además
agradecer
a
todos,
por
el
don
de
poder
dialogar
juntos
como
cristianos
en
este
histórico
lugar.
|
|
Lutero
estudió
teología |
Como
Obispo
de
Roma,
es
para
mí
un
momento
de
profunda
emoción
encontrarlos
aquí,
en
el
antiguo
convento
agustino
de
Erfurt.
Hemos
escuchado
que
aquí,
Lutero
estudió
teología.
Aquí
fue
ordenado
sacerdote.
Contra
los
deseos
de
su
padre,
no
continuó
los
estudios
de
derecho,
sino
que
estudió
teología
y se
encaminó
hacia
el
sacerdocio
en
la
Orden
de
San
Agustín.
|
|
Para
Lutero,
la
teología
no
era
una
cuestión
académica |
Y en
este
camino,
no
le
interesaba
esto
o
aquello.
Lo
que
le
quitaba
la
paz
era
la
cuestión
de
Dios,
que
fue
la
pasión
profunda
y el
centro
de
su
vida
y de
su
camino.
“¿Cómo
puedo
tener
un
Dios
misericordioso?”:
Esta
pregunta
le
penetraba
el
corazón
y
estaba
detrás
de
toda
su
investigación
teológica
y de
toda
su
lucha
interior.
Para
Lutero,
la
teología
no
era
una
cuestión
académica,
sino
una
lucha
interior
consigo
mismo,
y
luego
esto
se
convertía
en
una
lucha
sobre
Dios
y
con
Dios.
|
|
“¿Cómo
puedo
tener
un
Dios
misericordioso?” |
“¿Cómo
puedo
tener
un
Dios
misericordioso?”
No
deja
de
sorprenderme
en
el
corazón
que
esta
pregunta
haya
sido
la
fuerza
motora
de
su
camino.
¿Quién
se
ocupa
actualmente
de
esta
cuestión,
incluso
entre
los
cristianos?
¿Qué
significa
la
cuestión
de
Dios
en
nuestra
vida,
en
nuestro
anuncio?
La
mayor
parte
de
la
gente,
también
de
los
cristianos,
da
hoy
por
descontado
que,
en
último
término,
Dios
no
se
interesa
por
nuestros
pecados
y
virtudes.
Él
sabe,
en
efecto,
que
todos
somos
solamente
carne.
|
|
Todos
presuponemos
que
Dios
deba
ser
generoso |
Si
hoy
se
cree
aún
en
un
más
allá
y en
un
juicio
de
Dios,
en
la
práctica,
casi
todos
presuponemos
que
Dios
deba
ser
generoso
y,
al
final,
en
su
misericordia,
no
tendrá
en
cuenta
nuestras
pequeñas
faltas.
La
cuestión
no
nos
preocupa
más.
Pero,
¿son
verdaderamente
tan
pequeñas
nuestras
faltas?
¿Acaso
no
se
destruye
el
mundo
a
causa
de
la
corrupción
de
los
grandes,
pero
también
de
los
pequeños,
que
sólo
piensan
en
su
propio
beneficio?
¿No
se
destruye
a
causa
del
poder
de
la
droga
que
se
nutre,
por
una
parte,
del
ansia
de
vida
y de
dinero,
y
por
otra,
de
la
avidez
de
placer
de
quienes
son
adictos
a
ella?
¿Acaso
no
está
amenazado
por
la
creciente
tendencia
a la
violencia
que
se
enmascara
a
menudo
con
la
apariencia
de
una
religiosidad?
Si
fuese
más
vivo
en
nosotros
el
amor
de
Dios,
y a
partir
de
Él,
el
amor
por
el
prójimo,
por
las
creaturas
de
Dios,
por
los
hombres,
¿podrían
el
hambre
y la
pobreza
devastar
zonas
enteras
del
mundo? |
|
¿Cómo
se
sitúa
Dios
respecto
a
mí,
cómo
me
posiciono
yo
ante
Dios? |
Y
las
preguntas
en
ese
sentido
podrían
continuar.
No,
el
mal
no
es
una
nimiedad.
No
podría
ser
tan
poderoso,
si
nosotros
pusiéramos
a
Dios
realmente
en
el
centro
de
nuestra
vida.
La
pregunta:
¿Cómo
se
sitúa
Dios
respecto
a
mí,
cómo
me
posiciono
yo
ante
Dios?
Esta
pregunta
candente
de
Lutero
debe
convertirse
otra
vez,
y
ciertamente
de
un
modo
nuevo,
también
en
una
pregunta
nuestra,
no
académica,
pero
concreta.
Pienso
que
esto
sea
la
primera
cuestión
que
nos
interpela
al
encontrarnos
con
Martín
Lutero.
|
|
Este
Dios
tiene
un
rostro
y
nos
ha
hablado,
en
Jesucristo
hecho
hombre
www.metodologiamad.cl
|
Y
después
es
importante:
Dios,
el
único
Dios,
el
Creador
del
cielo
y de
la
tierra,
es
algo
distinto
de
una
hipótesis
filosófica
sobre
el
origen
del
cosmos.
Este
Dios
tiene
un
rostro
y
nos
ha
hablado,
en
Jesucristo
hecho
hombre,
se
hizo
uno
de
nosotros;
Dios
verdadero
y
verdadero
hombre
a la
vez.
El
pensamiento
de
Lutero
y
toda
su
espiritualidad
eran
completamente
cristocéntricos.
|
|
“Lo
que
conduce
a la
causa
de
Cristo” |
Para
Lutero,
el
criterio
hermenéutico
decisivo
en
la
interpretación
de
la
Sagrada
Escritura
era:
“Lo
que
conduce
a la
causa
de
Cristo”.
Sin
embargo,
esto
presupone
que
Jesucristo
sea
el
centro
de
nuestra
espiritualidad
y
que
su
amor,
la
intimidad
con
Él,
oriente
nuestra
vida.
|
|
No
perdamos
casi
inadvertidamente
las
grandes
cosas
que
tenemos
en
común |
Ahora
quizás
se
podría
decir:
De
acuerdo.
Pero,
¿qué
tiene
esto
que
ver
con
nuestra
situación
ecuménica?
¿No
será
todo
esto
solamente
un
modo
de
eludir
con
muchas
palabras
los
problemas
urgentes
en
los
que
esperamos
progresos
prácticos,
resultados
concretos?
A
este
respecto
les
digo:
Lo
más
necesario
para
el
ecumenismo
es
sobre
todo
que,
presionados
por
la
secularización,
no
perdamos
casi
inadvertidamente
las
grandes
cosas
que
tenemos
en
común,
aquellas
que
de
por
sí
nos
hacen
cristianos
y
que
tenemos
como
don
y
tarea.
|
|
Fue
un
error
de
la
edad
confesional
haber
visto
mayormente
aquello
que
nos
separa |
Fue
un
error
de
la
edad
confesional
haber
visto
mayormente
aquello
que
nos
separa,
y no
haber
percibido
en
modo
esencial
lo
que
tenemos
en
común
en
las
grandes
pautas
de
la
Sagrada
Escritura
y en
las
profesiones
de
fe
del
cristianismo
antiguo.
Éste
ha
sido
para
mi
el
gran
progreso
ecuménico
de
los
últimos
decenios:
nos
dimos
cuenta
de
esta
comunión
y,
en
el
orar
y
cantar
juntos,
en
la
tarea
común
por
el
ethos
cristiano
ante
el
mundo,
en
el
testimonio
común
del
Dios
de
Jesucristo
en
este
mundo,
reconocemos
esta
comunión
como
nuestro
común
fundamento
imperecedero.
Indudable,
el
riesgo
de
perderla
es
real.
|
|
Qué
es
lo
que
permanece
siempre
válido
y
qué
pueda
o
deba
cambiarse
ante
la
cuestión
de
nuestra
opción
fundamental
en
la
fe
www.metodologiamad.cl
|
Quisiera
señalar
brevemente
dos
aspectos.
En
los
últimos
tiempos,
la
geografía
del
cristianismo
ha
cambiado
profundamente
y
sigue
cambiando
todavía.
Ante
una
nueva
forma
de
cristianismo,
que
se
difunde
con
un
inmenso
dinamismo
misionero,
a
veces
preocupante
en
sus
formas,
las
Iglesias
confesionales
históricas
se
quedan
frecuentemente
perplejas.
Es
un
cristianismo
de
escasa
densidad
institucional,
con
poco
bagaje
racional,
menos
aún
dogmático,
y
con
poca
estabilidad.
Este
fenómeno
mundial
–que
los
obispos
de
todo
el
mundo
continuamente
me
describen-
nos
pone
a
todos
ante
la
pregunta:
¿Qué
nos
transmite,
positiva
y
negativamente,
esta
nueva
forma
de
cristianismo?
Sea
lo
que
fuere,
nos
sitúa
nuevamente
ante
la
pregunta
sobre
qué
es
lo
que
permanece
siempre
válido
y
qué
pueda
o
deba
cambiarse
ante
la
cuestión
de
nuestra
opción
fundamental
en
la
fe.
|
|
La
fe
tiene
que
ser
nuevamente
pensada
y,
sobre
todo,
vivida
|
Más
profundo,
y en
nuestro
país,
más
candente,
es
el
segundo
desafío
para
todo
el
cristianismo;
quisiera
hablar
de
ello:
se
trata
del
contexto
del
mundo
secularizado
en
el
cual
debemos
vivir
y
dar
testimonio
hoy
de
nuestra
fe.
La
ausencia
de
Dios
en
nuestra
sociedad
se
nota
cada
vez
más,
la
historia
de
su
revelación,
de
la
que
nos
habla
la
Escritura,
parece
relegada
a un
pasado
que
se
aleja
cada
vez
más.
¿Acaso
es
necesario
ceder
a la
presión
de
la
secularización,
llegar
a
ser
modernos
adulterando
la
fe?
Naturalmente,
la
fe
tiene
que
ser
nuevamente
pensada
y,
sobre
todo,
vivida,
hoy
de
modo
nuevo,
para
que
se
convierta
en
algo
que
pertenece
al
presente.
|
|
Ayudarnos
mutuamente |
Ahora
bien,
a
ello
no
ayuda
su
adulteración,
sino
vivirla
íntegramente
en
nuestro
hoy.
Esto
es
una
tarea
ecuménica
central.
En
el
cual
debemos
ayudarnos
mutuamente,
a
creer
cada
vez
más
viva
y
profundamente.
|
|
Fuerza
ecuménica
más
poderosa
que
nos
congregará |
No
serán
las
tácticas
las
que
nos
salven,
las
que
salven
el
cristianismo,
sino
una
fe
pensada
y
vivida
de
un
modo
nuevo,
mediante
la
cual
Cristo,
y
con
Él,
el
Dios
viviente,
entre
en
nuestro
mundo.
Como
los
mártires
de
la
época
nazista
propiciaron
nuestro
acercamiento
recíproco,
suscitando
la
primera
apertura
ecuménica,
del
mismo
modo
también
hoy
la
fe,
vivida
a
partir
de
lo
íntimo
de
nosotros
mismos,
en
un
mundo
secularizado,
será
la
fuerza
ecuménica
más
poderosa
que
nos
congregará,
guiándonos
a la
unidad
en
el
único
Señor.
Y
por
esto
la
plegaria
para
aprender
de
nuevo
a
vivir
la
fe
para
poder
así
ser
una
sola
cosa.
|
El
Ecumenismo
Escolar
Hace
muchos
años
atrás
el
ecumenismo
era
rechazado
por
muchos
católicos
por
miedo
a
perder
el
sentido
de
la
vida
cristiana.
El
P.A.P.A.
Benedicto
XVI
plantea
que
el
ecumenismo
es
factible
y
provechoso
para
mostrar
a un
Jesús
que
une
y
propone
un
estilo
de
vida
basado
en
la
fe
común
a
Dios
Creador,
en
el
Espíritu
Santo,
por
Jesús.
Los
profesores
de
Religión
Católica,
estamos
acostumbrados
a
encontrarnos
en
nuestras
salas
de
clases
con
estudiantes
de
distintos
credos,
especialmente
evangélicos,
en
el
respeto
a la
diversidad
practicábamos
el
ecumenismo
primitivo;
pero
ahora
nuestro
Pontífice,
el
Obispo
de
Roma,
nos
impulsa
hacia
un
ecumenismo
maduro,
donde
tenemos
que
buscar
lo
que
nos
une
a
nuestros
hermanos
evangélicos,
especialmente
en
la
reflexión
bíblica,
en
la
oración
y en
el
canto
de
alabanza
a
Dios.
www.metodologiamad.cl
Así,
que
a
partir
de
ahora
tenemos
que
planificar
actividades
ecuménicas
en
nuestras
clases,
en
nuestros
liceos,
colegios
y
escuelas,
invitando
a la
participación
para
lograr
una
fuerza
ecuménica
que
defienda
la
fe
en
Dios
ante
un
secularismo
en
avance.
Rodolfo
Mendoza
Profesor
de
Religión
www.metodologiamad.cl
Imágenes de ecumenismo
Unidos en el Amor a nuestro Señor Jesucristo,
unidos en las virtudes de nuestra Madre la Virgen María,
unidos a través de la Evangelización Escolar.
Evangelizando a través de www.metodologiamad.cl
|
|