Planificaciones Religión - Metodología MAD - Rodolfo Mendoza y Gloria Lúcar.
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POSICIÓN PEDAGÓGICA DE LA METODOLOGÍA MAD, ANTE LAS CORRIENTES CONDUCTISTA Y CONSTRUCTIVISTA.
Metas pedagógicas
La posición conductistas señala como metas pedagógicas la transmisión del conocimiento a corto plazo y no el desarrollo del conocimiento. La posición constructivista señala el desarrollo del conocimiento con metas a largo plazo.
La metodología Modular Activa Dirigida busca la siguiente meta: la transmisión del conocimiento tradicional junto al desarrollo del conocimiento humano cristiano, a través de metas a corto y largo plazo.
Aprendizaje metodológico
La posición conductista preconiza un aprendizaje lineal acumulativo junto a un aprendizaje pasivo; una secuencia a pasos pequeños y con un comportamiento predecible.
Las posiciones constructivistas implican un aprendizaje activo, un aprendizaje no lineal que debe reestructurarse continuamente y un comportamiento menos predecible.
La metodología MAD reconoce que deben existir según las circunstancias de la realidad en las salas de clases (no de laboratorio) aprendizajes lineales acumulativos y pasivos, como conocimientos previos, donde después se pueda construir el aprendizaje activo hasta cumplir el aprendizaje deseado, para volver a realizar un aprendizaje acumulativo lineal y después realizar un aprendizaje activo hasta llegar nuevamente a otro aprendizaje esperado, es decir, buscamos un aprendizaje en circuito dinámico: aprendizaje previo (diagnóstico), planificación, aprendizaje esperado, indicadores pedagógicos, transmisión de conocimiento, contenidos mínimos obligatorios, actividad de desarrollo individual o interactivo específico y genérico, evaluación a través del aprendizaje esperado e indicadores pedagógicos, se cierra el circuito con resultados de conocimientos adquiridos y desarrollados, para volver a comenzar el circuito con aprendizaje previo, etc.
Enseñanza metodológica
La posición conductista dice que la enseñanza siempre será evidente para un niño de cualquier edad si se organizan los prerrequisitos y las condiciones externas.
Los constructivistas nos advierten que la enseñanza será posible sólo si las estructuras cognitivo afectivas están desarrolladas en el nivel requerido y qué esto depende del periodo en el que el niño se encuentre. Fundamentalmente no se trata de adelantar dichos períodos sino de ayudar a que se consoliden lo mejor posible antes de pasar al más elevado.
La metodología MAD busca la equidad en la enseñanza, pues se dan las dos afirmaciones anteriores en la realidad escolar, es por eso, que buscamos la especificación en la persona del estudiante-alumno, reconociendo su calidad cuantitativa y cualitativa en la enseñanza impartida, vemos ante todo que el estudiante-alumno es una persona e hijo de Dios, a quien tenemos que apreciar, querer y hasta amar antes de enseñar. En esta posición partimos de cognición afectiva del pedagogo hacia las estructuras cognitivas afectivas del estudiante-alumno para descubrir su nivel académico y sobre ello construir lo necesario para una enseñanza.
(Cf. "Metodología MAD: Modular Activa Dirigida. Rodolfo Mendoza y Gloria Lúcar. Pág. 63-65).
La evaluación pedagógica
En la posición conductista la evaluación es externa, las respuestas correctas son reforzadas y las equivocadas no son aceptadas.
En la posición constructivista toda respuesta es aceptada para ampliar la comprensión o desarrollar el proceso del pensamiento.
Las dos posiciones son válidas para la metodología MAD, incorporando las evaluaciones de proceso formativo, de conceptos cognitivos, de desarrollo de actitudes y consecuencia de compromiso personal y social.
Los programas y las Planificaciones
La posición conductista elabora programas rígidos estructurados de acuerdo a la lógica del adulto, para lo cual se requiere un gran conocimiento del tema. La elaboración de programas, en el marco de la escuela piagetana, requiere mucho conocimiento del desarrollo del niño y por supuesto del tema. Son programas muy flexibles, y con pasos irregulares para estimular la participación en el proceso de equilibración.
La metodología MAD teóricamente acepta un programa doctrinal y pastoral, pero lo flexibiliza en su actuar a través de un inventar y crear mecanismos significativos para el desarrollo doctrinal y pastoral del estudiante-alumno, sin perder el rumbo hacia los objetivos concretos de ese “programa doctrinal y pastoral” que toda institución tradicional lo tiene; la metodología MAD se opone al relativismo de principios y normas. Estos programas son de las Conferencias Episcopales.
Los resultados
La posición conductistas fomenta la dependencia del niño y no logra adaptarlo al mundo cambiante. La posición constructivista por el contrario aumenta la independencia del niño y lo prepara mejor para aceptar y adaptarse a los cambios que continuamente se presentan en la ciencia y en la realidad.
La metodología MAD busca la autenticidad, la calidad y la libertad cristiana de actuar, a través de los ejemplos de vida, por lo tanto, en algunos momentos del desarrollo evolutivo psicológico del niño será dependiente y en otras será independiente. Lo importante es buscar su madurez como persona humana y como hijo de Dios.
(Cf. "Metodología MAD: Modular Activa Dirigida. Rodolfo Mendoza y Gloria Lúcar. Pág. 66-67).
Catequesis Escolar - Sector de Religión Católica - Metodología MAD - Rodolfo Mendoza y Gloria Lúcar.
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