"LLORAMOS LA MUERTE DE UN AMIGO
EL SENTIDO COMÚN"
Aporte de Miriam Carrillo
Hoy lloramos la muerte de un querido amigo, Sentido Común, que
estuvo
entre nosotros durante muchos años. Nadie sabe a ciencia cierta
cuántos años tenía, puesto que los datos sobre su nacimiento hace
mucho que se han perdido en los vericuetos de la burocracia.
Será recordado por haber sabido cultivar lecciones tan valiosas
como
que "hay que trabajar para poder tener un techo propio sobre la
cabeza", "que se necesita leer todos los días un poco", "saber por
qué los pájaros que madrugan consiguen lombrices", y también por
reconocer la validez de frases tales como "la vida no siempre es
justa", y "tal vez haya sido yo el-culpable".
Sentido Común vivió bajo simples y eficaces consignas ("no gastes
más
de lo que ganas") y estrategias confiables ("los adultos, no los
niños, están a cargo").
Su salud comenzó a deteriorarse rápidamente cuando se aplicaron
reglas
bien intencionadas pero ineficaces: informes respecto de un niño de
seis años acusado de abuso sexual por haber dado un beso a una
compañera de clase; adolescentes que debieron irse a otro colegio
por
haber denunciado a un compañero distribuidor de droga y una
maestra
despedida por reprender a un alumno indisciplinado, sólo hicieron
que
empeorara su condición.
Sentido Común perdió terreno cuando los padres atacaron a los
maestros
sólo por hacer el trabajo en el que ellos fracasaron: disciplinar a
sus ingobernables hijos.
Declinó aún más cuando las escuelas debieron requerir un permiso de
los padres para administrar una aspirina, poner protector solar o
colocar una curita a un alumno.
Sentido Común perdió el deseo de vivir cuando los Diez Mandamientos
y el "ámense unos a otros como yo los he amado" de Jesús se
convirtieron en material de burla y anticuado, algunas Iglesias en
negocios y los criminales empezaron a recibir mejor trato que sus
víctimas.
Para Sentido Común fue un duro golpe que uno ya no pueda defenderse
de
un ladrón en su propia casa, pero que el ladrón pueda demandarnos
por
agresión; y que si un policía mata a un ladrón, incluso si éste
estaba
armado, sea inmediatamente investigado por exceso de defensa.
La muerte de Sentido Común fue precedida por la de sus padres,
Verdad
y Confianza , la de su esposa Discreción, la de su hija
Responsabilidad y la de su hijo Raciocinio.
www.metodologiamad.cl