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Sector de Enseñanza Religión
Para 3º y
4º de Enseñanza Media
UN PROYECTO DE VIDA CON VIRTUDES ESPIRITUALES
Tener ideales en la vida, sirven para caminar hacia ellos.
Prof. Rodolfo Mendoza
La vida de cada ser humano puede
ser tan positiva y alegre, como negativa y triste.
Las dificultades en la relaciones,
aún con las personas a las cuales amamos, son frecuentemente
complejas y contradictorias; tanto cuanto puede llegar a ser el
interior de cada individuo; aunado al desconocimiento de
nosotros mismos y de nuestros semejantes.
Para sentirnos menos solos y
aprender a gozar de aquello que la vida nos ofrece, es
importante entender como estamos hechos, cómo funcionan los
principales mecanismos del ser humano. Este conocimiento – que
no debe ser solo teórico- puede permitirnos vivir con plenitud
nuestra existencia, experimentando de verdad el significado de
palabras profundas como amistad, amor, respeto, fraternidad,
fidelidad entre otros valores.
La naturaleza humana está
compuesta por una estructura compleja que incluye el aceptarse a
sí mismo (Ser); la inteligencia; la libertad; la voluntad; la
capacidad de amar y la fe en Dios que se plasma en unas leyes,
normas y reglas (Religión); al poseerlas el hombre (varón y
mujer) se define a sí mismo como tal. Comprender estas
capacidades humanas nos permite obtener un verdadero señorío
sobre nuestros sentimientos, sobre nuestros afectos, sobre
nuestra voluntad.
El concepto de formación en este
espacio, corresponde a un rencuentro con los valores,
capacidades y potencialidades expresivas que pueden ayudarnos a
superar miedos, desánimos, sufrimientos, que provienen de la
ignorancia de nuestras posibilidades reales, que en cada ser
humano son muy superiores a aquellas que normalmente se
experimentan.
Nuestra sociedad muestra muchos
límites, en sus ideologías, sistemas económicos, partidos
políticos y en la historia de crítica negativa que ataca la fe
en un Dios Creador, donde pone al humano como un semi dios;
tornan fría y desencantada la vida de muchas personas o la de
nosotros mismos. Una considerable falta de sabiduría nos ha
conducido a obtener mucho desde el punto de vista tecnológico,
perdiendo mucho el perfil humano. La competitividad a todos los
niveles es una fuerte tendencia a través de la superficialidad;
aumentan las inseguridades y la sensación de soledad, no solo
en aquellas personas que consideran haber obtenido poco de sí
mismos y de la vida; sino también en aquellos que han alcanzado
un cierto grado de éxito social.
Las incomprensiones familiares, la
fatiga del trabajo, del estudio, las incertidumbres políticas
nacionales e internacionales, son todos elementos que hacen
siempre más pesada la vida de cada ser humano; aún la de niños y
adolescentes que se ven envueltos en la trama de la vida de los
adultos y de los problemas que agobian al mundo contemporáneo;
ni ellos escapan a los problemas de indiferencia y frío humano
global.
Una solución, una esperanza concreta para salir de este
remolino, es la fe en uno mismo y la fe en lo divino. Lo divino
es un ideal que indica el final del camino, como una luz que
guía; la fe en uno mismo es el esfuerzo y propósito hacia un “SILVAR”.
|
SER |
INTELIGENTE |
LIBRE |
VOLUTIVO |
AMOROSO |
RELIGIOSO |
|
Aceptarse a sí mismo como uno es. Sin complejos. |
Elegir lo que nos conviene junto a la comunidad en que
vivimos. |
Reconocer e insertarse en las normas sociales, para
nadar como un pez en el agua.
|
Voluntad para lograr nuestras metas e ideales. |
Compartir la vida con valores y virtudes con el prójimo. |
Cultivar la mística o estilo de vida, en un Dios de Amor
en la Verdad. |